Hipotecar tu vivienda para obtener un préstamo

Hipotecar tu vivienda para obtener un préstamo

Cuando acabas de pagar la hipoteca, tu futuro se presenta más despejado, más tranquilo. Has gastado una buena parte de tus ahorros en la adquisición de uno de tus sueños, tu vivienda, pero ¿no hay nada más que puedas hacer con ella?, es decir, has invertido en tu hogar una gran parte de tus ingresos (sin contar los intereses que se ha quedado el banco) pero ¿no hay manera de que sea más “rentable” tu casa más allá de venderla y obtener su valor de tasación?. La respuesta es sí, pero usando la cabeza. En muchos casos es posible, rehipotecar una casa ya hipotecada, pero bajo unas condiciones muy específicas y, ojo, no siempre es una buena idea.

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El perfil de una persona que necesita hipotecar su vivienda es casi siempre el mismo: una persona con un empleo estable, que cumpla la mayoría de los requisitos para acceder a una hipoteca, pero que necesita un aval para que el banco decida finalmente concederle un préstamo, generalmente para la puesta en marcha de su nuevo negocio. Ahí es donde tu casa, recién pagada, puede ayudarte a conseguir esa financiación. Es una gran fuente de liquidez.

Cuando solicitas una hipoteca teniendo como aval tu casa tenemos que tener las cosas muy claras y ser conscientes de cuáles son los límites y qué tipo de inversiones vamos a realizar. No parece muy lógico poner en riesgo nuestra vivienda para adquirir un vehículo o unas vacaciones, ni para una nueva casa que está por encima de nuestras posibilidades. Además, este tipo de inversiones puede acarrear costes extraordinarios que pueden no tener sentido.

Todo esto teniendo en cuenta que puedas solicitar en una entidad bancaria o bien un préstamo con aval o bien rehipotecar tu vivienda. ¿qué hacer en caso que al salir del banco tengas las manos vacías? Una segunda opción podría ser acudir a un prestamista privado. Pero para ellos, sólo les vale que la vivienda sea en propiedad.

Los prestamistas privados tienen dos ventajas sobre una entidad bancaria. Obtener liquidez inmediata sin demostrar ingresos o reunificar todas las deudas pendientes. Sobre todo nos interesa la primera. Es como solicitar un préstamo al banco, sin pasar por ningún filtro de solvencia. Pero ello lleva un gran riesgo.

Hipoteca

Estos prestamistas suelen ser intermediarios financieros, brokers o empresas de capital privado y sus condiciones pueden ser bastante más gravosas que las condiciones de una entidad financiera, por lo que los intereses que cobran son muy superiores a los que ofrece cualquier otra entidad, cercanos al 20% o superiores. De ahí que la burocracia que exijan sea menor para solicitar un préstamo. Incluso suelen tener comisiones de apertura o de gestión que muchas entidades financieras han eliminado.

Además en caso de impago del préstamo, la reacción es mucho más rápida, incluyéndote en listas de morosos como RAI o ASNEF y la iniciación de los trámites de embargo de nuestra vivienda. La misma vivienda que tantos dolores de cabeza y dinero nos ha costado.

¿Es una buena idea hipotecar tu vivienda para obtener un préstamo?

El mero hecho de utilizar un activo como la vivienda como referencia, facilita el acceso a la financiación o permite que el deudor pueda acceder a la financiación en condiciones mucho más atractivas.

Así, si nos hace falta liquidez y tienes una vivienda en propiedad, una buena opción puede ser hipotecarla, siendo siempre conscientes de cuáles son nuestros límites y del uso que le vas a dar al préstamo que has conseguido gracias a tu vivienda. Ten en cuenta que estas jugando con tu vivienda y que, en caso de impago, pueden ejecutar la hipoteca y quedarte en la calle. Y desde luego, la opción de prestamistas privados no es la más aconsejable.

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